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20 de marzo de 2011

comando diurno -no pudo ser nocturno

Dentro de la fisura que supuso el comando nocturno rastebatizador para los arañados signos, hubo otro gesto de indisciplina aleatoria, pues hubo quien puso sus dibujos poematizados o poemas dibujados en otros lugares: en el p corcho, por ejemplo -como en el cole y los murales-:

Así, el anónimo español del siglo XXI, se descolgó con los arbolillos sobre versos de Abraham Gragera

Retorcido. Aunque no tanto como acusar a los árboles de manierismo.

Porque vivir es casi.
(Abraham Gragera)



también apareció en el corcho esta cartografía de fisuras a punto de estallar, poema de Cristina Abril







Una cartografía de fisuras a punto de estallar
así somos tú y yo,
viviendo a pulso de huracanes
y mapas que nos separan y nos regresan
una y otra vez

(Cristina Abril)


y estos  versos del poema "Rasgos de generación" de Alberto Sevillano


una incesante lucha por saber quiénes somos

buscando un rumbo fijo y un destino claro




17 de marzo de 2011

comando nocturno: las obras, los poemas

De buena mañana he ido a ver las obras puestas en los lugares legales por el comando nocturno:


Ginés declinando versos de Abraham Gragera

En la foto se aprecia cómo los de la obra social y culturás de una entidad financiera de esas que no dan créditos a nadie, empapelaron posteriormente y encima de las obras allí puestas, con el mismo cartelito repetido hasta sa - ci - ar.    

(Si es que no respetan ni el arte ni la poesía estas obras sociales y culturales... O quizá no sea que no lo respeten, sino que no lo distinguen)


 "Cielo raso", de Cristina Abril, en versión de David Garnacho




Poema inédito de Vanesa Pérez-Sauquillo, a cura de Talía Rangil
(hoy tapado por los de la obra)

Nunca le tomes
la palabra 
a la noche.
Es palabra de agua
y tú conoces las mareas



 Poema de Luna Miguel rastorizado (= grandote)





Poema de Sergio C. Fanjul inmerso en la lucha de clases




 "Jamás bailar", de Almudena Vidorreta en versión de Talía Rangil







"Silence", de Luna Miguel, en dibujo restorizado de David Garnacho




"Ah el paisaje / que desperdicio de significados..."
de Abraham Gragera en versión de Ginés



"Sueño", de Almudena Vidorreta por Talía Rangil
(también tapado por los carteles de la obra)








Obra de Pepe Pin rasterizada y sin más referencias



y este cartel, anónimo y espontáneo y no sé de quién es el poema


Todo esto se puede ver  en la plaza de los Vadillos, la Calle Noche Vieja (junto a la Facultad de Filosofía y Letras) y en un portacarteles delante de la misma Facultad, junto al semáforo.


16 de marzo de 2011

"El susurro del polvo" - Abraham Gragera versioneado por los diletantes

 

 

El susurro del polvo (46 x 42 x 6 cm. Cordel y tripa de cerdo),  de la

 Sociedad de Diletantes (,S.L.) and  Paaaartners

realizada en torno al poema de Abraham Gragera:


V

Ah la realidad
                     no se puede
permanecer en ella
ni intentar
ir más lejos


ABRAHAM GRAGERA
Adios a la época de los grandes caracteres
Pre-Textos, 2005

14 de febrero de 2011

Adiós a la época de los grandes caracteres .. Abraham Gragera

V

Ah la realidad
                       no se puede
permenecer en ella ni intentar
ir más lejos


EL SUSURRO DEL POLVO

Me sobreviviréis 
sin excepción, objetos:
lámparas, llaves, vasos,
cuartillas, ceniceros,
líneas rectas y curvas
que ajenas dibujáis
mi camino y mi cuerpo.
Y sobreviviréis 
también a la memoria
de todos los que un día
poblaron con vosotros
su lengua y sus vitrinas,
su muda arqueología.
Lo que venga después
no habita en las palabras
y puesto que la tierra
reclama cuanto es suyo
-forma, no sentido-
es inútil trataros
como a un testamento.
El bien y el mal
no pasarán de aquí,
ni el frío, ni el infierno.
Sujeto por la percha
de una interrogación
vivir es predicado.
Y por eso os arrastro
más acá del silencio,
mientras cuelgo mi ropa
usada ya, sin dueño,
en un armario, al fondo,
donde solo se escucha,
como nieve que cae,
lenta, sin viento,
el susurro del polvo.






[..]

 Así, la telaraña dice adiós a la época de los grandes caracteres, 
mecida por el aire, la presa, el cazador...

[..] 
Retorcido, aunque no tanto como acusar a los árboles de ma-
nierismo. O al viento, que todo lo enarbola, de adelantarse a las
manos, y susurrar entre dos cuerpos, como un desaliñado ma- 
yordomo: reportaos.

Abraham Gragera
Adios a la época de los grandes caracteres
Pre-Textos, 2005