EDUARDO ALONSO
Fotografía 1/3. 21 x 15 cm.
En
torno al poema (fragmento):
tú les hablabas y ellos aparentaban comprensión e
interés, puro teatro, donde tú decías Shonberg ellos decían Strauss, donde tú
decías Borges ellos decían Budismo en Diez Lecciones, donde tú decías Le
Corbusier, ellos decían Gaudí, donde tú decías Wittgenstein, bueno, ellos ya no
sabían qué decir, y así, créeme, sólo
aparentaban, se lo oí comentar muchas veces aquellas noches en que te quedabas
en tu cuarto a escribir tu obra, tu magna obra, como quien dice, mientras ellos
aquí abajo, hacían comentarios respecto a tus comentarios del Tractatus de
Wittgenstein entre burla y respeto, tus comentarios lúcidos, más que lúcidos,
enloquecidos, visionaria locura que tú, de alguna manera, ibas ya
transformando, dándole cabida en tu obra Yo Siempre Regreso a los Pezones y al
Punto 7 del Tractatus, tu gran poema, escupido, como quien dice, aquellas
noches de primavera y verano en tu cuarto, Dostoievsky decía: yo tengo un
proyecto, volverme loco, tú, al contrario, concebiste el proyecto de expulsar
tu locura, porque, quieras o no, ya estabas loco, y te pusiste a escribir tu
gran obra, el caso es que,
simultáneamente a esa repulsión,
AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO
yo
siempre regreso a los pezones y al punto 7 del tractatus
(2011)